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domingo, 17 de abril de 2016

Violencia doméstica (intragénero)

    La violencia intragénero es aquella que se produce en el ámbito de parejas o ex-parejas del mismo sexo/género y puede ser -como todas las violencias- psicológica, física, sexual, económica, etc. Es una conducta puesta en marcha por uno/a de los/as integrantes para controlar y/o someter a la persona.

    En este texto referiré a lesbianas, gais y bisexuales con las siglas LGB, no obstante, al hablar de LGBTfobia incluyo también a las personas transexuales, puesto que la transfobia juega un papel fundamental en la violencia contra el colectivo en su conjunto. En el caso de personas transexuales heterosexuales, la violencia que puedan sufrir queda recogida tanto en la violencia doméstica (en el caso de hombres trans) como en la violencia de género (en el caso de mujeres trans).

    En las relaciones de pareja se tiende a asociar como amor conductas que, en muchos casos, son la semilla de la violencia. Y así los celos, la posesividad, la abnegación y los conflictos se ven como algo positivo y engrandecedor del amor. Este modelo de relación de pareja, de amor, responde a la necesidad histórica del sistema patriarcal de generar una jerarquía en las relaciones, situando al hombre por encima de la mujer. La primera oportunidad de ejercer violencia viene dada por el hecho de que una de las partes se sienta legitimada para ejercer violencia sobre la otra y, que considere que ese comportamiento violento es el medio de lograr el fin que se propone.


    En el caso de la violencia de género el reparto de poder se hace de una forma determinante a través del sexismo. En la violencia intragénero este reparto atiende a otras variables como pueden ser el nivel de estudios, económico, la raza, la situación administrativa en el país de residencia, la salud, la edad, la visibilidad, etc.

    La LGBTfobia contribuye a encerrar a las parejas del mismo sexo (en las que existen rasgos de violencia intragénero) en sí mismas, aislándose del entorno, provocando aún más vulnerabilidad al entender que el enemigo de fuera -el que les rechaza por su orientación o identidad- es más peligroso que el que se tiene en casa, puesto que este último al menos nos comprende y comparte condición. Esto es especialmente grave cuando se vive en entornos rurales o cuando la relación y/o la orientación sexual no son públicas.

    No hay que perder de vista que la violencia es responsabilidad únicamente de quien maltrata, que en su mano está ejercerla o desaprenderla.

    La violencia intragénero no se articula en torno al sexismo ni a la desigualdad de poder entre mujeres y hombres. Por tanto, aunque algunas de las manifestaciones de violencia intragénero coincidan con las de violencia de género, no es menos cierto que existen especificidades que le son propias, además de un origen distinto.

    No es mi intención debatir sobre los términos violencia de género, violencia intragénero, violencia doméstica, etc puesto que lo mas relevante es el significado que le atribuimos a cada término. Existen diferentes tipos de violencias, con diferentes causas y diferentes necesidades de respuesta y eso es un hecho incontestable. La violencia de género está reconocida y protegida gracias a las campañas y a la ley integral.

    La violencia doméstica está recogida en el ordenamiento jurídico español, y estaría bien visibilizar los recursos jurídicos existentes e informar a las personas LGB de los mecanismos de defensa que tienen. La violencia de género y la violencia doméstica no son mutuamente excluyentes, y por tanto, deben ser atendidas de forma distinta. Una ley genérica sobre violencia doméstica dejaría fuera muchos casos de violencia de género y viceversa.

    Para la violencia doméstica los recursos existentes son aquellos planteados en el Código Penal: penas de prisión, multas, órdenes de alejamiento. Los recursos públicos varían de una comunidad autónoma a otra. Podemos encontrar desde servicios de violencia de género. centros de atención a víctimas, servicios sociales con programas de atención a violencia doméstica, etc. hasta lugares donde no hay prácticamente nada.

    Yo mismo soy víctima de violencia doméstica (intragenero) desde hace 4 años. Lo que me pasó fue una agresión brutal por parte de un compañero de piso también él gay. Esa agresión me llevo a un fuerte estado de estrés psico-físico al que luego se añadieron otros factores de debilidad: me echaron del piso que tenía alquilado, me hicieron acoso laboral (ya que se habían enterado de lo sucedido, debido a las muchas ausencias que hacia entre las visitas médicas y el juicio que tuve) y fui el único al que no se le renovó el contrato de trabajo. Para mi fue un año terrible, aunque tuve la suerte de acudir a los servicios sociales y obtener una orden de alejamiento. Muchos de mis amigos me aconsejaron volver a Italia para superar todo eso, pero yo al ser muy testarudo, decidí quedarme a Madrid para resolver todo de una manera definitiva. Con mi ejemplo quería ayudar a las personas que habían sufrido eso tipo de violencia.

    Por supuesto todo eso no se supera con facilidad, pero se puede hacer. Y una muestra de ello es el texto que escribo, firmo y publico hoy.

Andrea Puggelli (@aikkomad)
Activista italiano LGBTQI

* Publicado originalmente en: 20 MINUTOS

domingo, 5 de abril de 2015

La Mariposa de la Música

Siempre hay una historia entrañable que alguien, te desvela...

Como por casualidad... Al paso del momento que dura la tarde.... escucho un leve rumor como de alas...

Son las vidas de mis Mariposas de Alas Rotas...

Historias de vidas... Momentos y horas de sentimientos de quienes nacieron diferentes y de su trabajo para hacerse un hueco en la sociedad que les tocó vivir.

Mi Mariposa de la Música, es pequeña, de tonos grises, envuelta entre nubes de humo de tabaco que fuma continuamente.



Rebeca. - Me dice.

No puedo esperar mas.

Tengo que hacer mi proceso de transexualidad...

Y me muestra un vestido que alguien le regaló...

Usado y machacado de tardes de teatro, de paseos, de puestas del derecho y del revés.

Deja encima de la mesa un bolsito con maquillaje y algunas horquillas negras.

Ayúdame -me dice- a colocarme la peluca y enséñame a pintarme los labios.

Mi Mariposa, es pequeña, tanto que no sabe distinguir entre la imagen que ella ve en su espejo y la imagen que los demás ven en el suyo.

Ella siente que es mujer.

El resto... La mira con recelo... Se permiten dudarlo...

La vida se lo ha puesto difícil. No la concedió muchas facilidades para desarrollar y mostrar su género auténtico.

Su cuerpo es masculino, de hábitos masculinos... quizás aprendidos en el rol en que la tocó crecer...

Su cuerpo es pequeño, como digo, con poca gracia y con las habilidades delicadamente limitadas... Pero con emociones femeninas y alma de mariposa...

Mi Mariposa de la Música, la llamo yo.

Ella teclea en el piano, le gusta llegar con sus notas al corazón de alguien...

Al alma de quién le conceda un rato de escucha...

Porque ella también tiene cosas que decir, sentimientos que le duelen en el alma, pero que no puede expresar porque tiene sus Alas Rotas.

A veces, algunas tardes, en la sobremesa de los domingos, escuchamos su sollozo entre nota y nota, y atisbamos a ver un poquito de su alma.

A veces, cuando se pinta la boquita de carmín y se pone sus zapatos de tacón... es feliz.


Rebeca Inut

domingo, 22 de marzo de 2015

Es eso que necesitas que no sabes que necesitas

    Mexicano, sí, orgullosamente mexicano. Nací en una de las ciudades más grandes el mundo y viví ahí hasta mis 27 años. Pronto 30, sí, orgullosamente treintañero. Decidí que llegaría a la tercera década en otro país, así que decidí probar suerte con la muy loca de Madrid. Madrileño, sí, orgullosamente madrileño. Dicen que la gente de Madrid no es la que nace aquí, es la que viene y se queda; desde que empecé mi doctorado han pasado ya más de dos años. Estudiante, sí, orgullosamente estudiante. 

    Soy un hedonista, y sin duda, estudiar es uno de los grandes placeres  del ser humano. Y hablando de placeres, los hombres, ¡me encantan los hombres! Así es, gay, orgullosamente gay.


    Exacto,soy estudiante (sin muchas responsabilidades), mexicano (persona exótica en un país extranjero, además de guapo, como todos los de mí país), en sus veintes (la mejor edad), viviendo en una de las ciudades más gays del mundo.Sí, sí, sí el mundo a mis pies. Podría contar muchas historias de las interminables noches llenas de locura y desenfreno que he vivido en esta ciudad. ¡¿Suena bien, no?! ¿Envidia? ¡Claro, y lo sabes!

    Bueno, bueno, claro que está esa vez en que perdí mi tarjeta y no tenía ni “un pavo”,gracias a Dios mi amigo Manu, tan majo él, me prestó “pasta” y listo. Y bueno, claro que también está esa vez en que todos se fueron de vacaciones y me tuve que quedar a estudiar, gracias a Dios el “LL” abre todos los días,¡copazo y asunto resuelto! Bueno, sí, también esta vez que pensé que me moría de gripe y, aunque todos estaban ocupados, una llamada a mamá y listo. ¡Curado! Cierto, también está esa vez en que se rompió el condón y no supe qué hacer, y esa vez en que necesitaba charlar de aquel “asunto” que nadie conocía, y esa vez en que me metí en problemas y no tenía ni idea a dónde acudir. También podría contar muchas historias en las que no había nadie, nadie, que me pudiera ayudar. Esas veces en las que ni mi súper amigo Manu, ni mi mamá, podían “echarme una mano”. Sí, el mundo está a mis pies, pero no tanto.

    Hace aproximadamente siete meses llegue a Gayinform por primera vez, preguntaba sobre cómo ser voluntario del colectivo. Recuerdo que al estar entrando por la puerta me cuestioné sobre si en verdad quería ser voluntario ahí. ¿De verdad es necesario un colectivo gay en Madrid? ¿De verdad hay alguien que necesite mí ayuda? ¿Hoy en día la comunidad LGTB necesita un colectivo? No me resultaba tan “loco” cuestionarme sobre el propósito de un colectivo LGTB en el 2015 y menos en un país tan desarrollado como España.

Siete meses más tarde y después de un sinfín de anécdotas sobre gente que ha pasado por el despacho puedo afirmar que, por más abierto que esté el tema LGTB y por más información que exista, nunca sobrará un lugar en el que puedas hablar de todos los aspectos que unen a nuestro colectivo. Creo que no se trata de unirnos para luchar por una causa, se trata de apoyarnos en cuestiones que sólo nosotros entendemos, de escucharnos de formas en la que sólo nosotros podemos escucharnos. No sólo es impresionante la cantidad de gente que se acerca a pedir ayuda, también es impresionante la diversidad de temáticas, asuntos que probablemente sólo se hablan en un lugar como éste.

Desde mi perspectiva, el valor de cualquier colectivo radica en su capacidad para crear un espacio en el que sus miembros puedan expresarse con total libertad; un espacio libre de prejuicios y lleno de comprensión. A pesar de que podríamos contar con el apoyo de amigos y familiares su ayuda no se puede comparar con la de un grupo de personas que entiende perfectamente las características de nuestro colectivo.


Probablemente ser parte de la comunidad LGTB sea más fácil en Madrid que en otras ciudades, y probablemente ser parte de la comunidad sea más fácil hoy que hace 20 años, sin embargo, ésta no es razón para no contar con un lugar donde encontremos ese apoyo que sólo es posible entre nosotros. Estoy convencido que mientras exista un marica, una bollera, una bi-cicleta, un bi-cicleto, un transexual o una transexual que necesite este tipo de ayuda,un colectivo para ésta, nuestra comunidad, seguirá siendo de gran valor.

Guillermo Zamazona A.
Voluntario GayInform, Línea Lesbos, Bi y Trans

viernes, 31 de octubre de 2014

Y... Mis Alas se Rompieron.....

Y mis alas se rompieron...
Si...
Una vez tuve unas alas que se rompieron al cruzar mi vida.

Una vez, sentí que podía volar y me lancé desde lo más alto... Me lancé desde el lugar donde nace el amor... allá arriba... en lo más alto....
Me casé con la mujer que amaba y volé muy alto, entre nubes que envolvían el alma con aires de felicidad.
Mi princesa, era una mujer dulce y amable, de sonrisa tímida y paso firme... Mi princesa me enamoró, nos casamos y "comimos perdices" un tiempo...



 Siempre supe que su cuerpo pequeño encerraba un alma grande... grande y... masculina...
Nunca me lo ocultó...
Yo siento que soy un hombre... Lo se... - Me decía.
Yo escuchaba y entendía su sentir. Respetaba su dolor. Sufría con ella.
Me dolía el corazón al escuchar que vivía dentro de un género no sentido.

A veces su mirada me sorprendía...
Sentía como, otra mirada desconocida para mi, atisbaba desde dentro, desde el fondo de su ser... y me imploraba ayuda.
A veces como en un sueño extraño, mi princesa era durante un segundo alguien diferente.
Era solo un momento, me sorprendía si, pero lo olvidaba al instante... Su sonrisa cubría el desconcierto y yo lo olvidaba...

Tanto quería yo a mi princesa que no tuve dudas a la hora de apoyar su proceso de transexualidad.
Apoyé su cambio, su tratamiento con hormonas, la transformación de su cuerpo, las horas de espera en hospitales, sus cambios de humor, las dudas...
Me trague el miedo como un bocado amargo y abracé su decisión...
Apoyé su sentir... y luché por la libertad del hombre que era.
Caminé a su lado reivindicando su derecho.
Estuve en su camino... caminé a la par para que encontrase su "yo verdadero"

Poco a poco, aquella mirada del desconocido que atisbaba a veces a sus ojos, se fue haciendo mas presente.
El rostro de mi princesa se iba desdibujando y su alma con el.
El desconocido estaba cada vez más presente y se quedaba más tiempo.
Mi princesa se iba diluyendo en el recuerdo, la notaba transparente, pálida y lejana... y el desconocido acudía cada vez más fuerte, adueñándose de su espacio, de su cuerpo y de los sentimientos en los que habitaba ella.

Fue una conquista rápida, fácil y consentida.
La princesa era solo la guardiana del cuerpo y de la mente del caballero. Ahora que él había llegado, ella se iba, había cumplido su misión y se marchaba, para que el caballero pudiese tomar posesión de sus dominios con todo su derecho.
No se iba triste... Estaba feliz...
Todo encajaba para ella... y se dispuso a morir, a disiparse en el recuerdo para abrazar el género que tanto había anhelado.

Sentí como ella moría y yo con ella.
Poco a poco, sin dejarme apenas tomar su mano, ella se fue... desapareció en los sueños, se deshizo en el tiempo y se extinguió de la realidad, mientras se desmoronaba mi alma.
El cuerpo de mi princesa se abrió como el de una crisálida y dio paso a la gran mariposa.
Nació él...
Nació aquel desconocido que a veces se asomaba a su mirada y que siempre me sorprendía.
El desconocido al que yo olvidaba en un instante tras su sonrisa... Había llegado y.... mi corazón se rompió en pedacitos.
Mi princesa... la que nunca existió murió despacito para parir al hombre que siempre había sido.

Y me quedé inerte, con las alas y el alma rota.
Me quedé sola allá en lo alto... en el lugar donde nace el amor, en el espacio que deja ese amor cuando se va, pero con la aterradora sensación de que no había sido mas que un sueño y que yo solo estuve enamorada de una ilusión.
Mi princesa nunca existió...

Consumida por el dolor y la soledad me convertí en cenizas que volaron entre esas nubes que, un día habían envuelto mi inexistente amor por ella.


Otra ráfaga de aire, un tiempo después, arremolinó de nuevo mis cenizas... y como si del Ave Fenix se tratase, resurgí desde el dolor y he comenzado a volar de nuevo.

Vuelvo a estar aquí... en mi vida... Esta vez, con mi derecho.

Rebeca Inut

domingo, 31 de agosto de 2014

La invisibilidad de los Mayores LGTB

Cuando una persona quiere mostrarse a los demás, intenta que se manifieste lo mejor de sí mismo, su lado bueno, sus mejores cualidades, físicas, y de todo tipo de valores, deseando,como mínimo, caer bien a la primera. Los mayores no podemos ser competitivos con los jóvenes, en una sociedad en la que la buena imagen física, la belleza juvenil es primordial. Los mayores LGTB nos dejamos ver poco, pero… ¿se nos desea ver? Digamos que esto es, también, cosa de dos. La mirada del otro, pasa de largo, casi siempre, sea directamente o a través de una cámara fotográfica o de vídeo sin pararse en los mayores.

“SOMOS INVISIBLES Y ADEMÁS NOS HACEMOS INVISIBLES”

A la generación actual de mayores LGTB, las libertades conseguidas por tan larga y densa lucha de nuestros colectivos nos han llegado algo tarde, cuando teníamos demasiadas cicatrices de miedos, persecuciones, discriminaciones familiares, escolares, laborales, cuando no detenciones policiales o penas mayores. Iniciamos nuestra vida en medio del oscurantismo, y de la represión total, del rechazo social a nuestra orientación sexual, desde  la niñez. La consecuencia natural es intentar pasar desapercibido tanto estando solo como en grupo. Todos hemos elaborado nuestros mecanismos de defensa para poder seguir viviendo y no deseamos perderlos, lo cual conduce a la soledad, sobre todo, porque, por ley de vida, nos han desaparecido nuestros familiares e incluso los amigos más queridos.


La mayoría de nosotros no hemos construido nuestra propia familia, vivimos solos  y de la soledad se puede iniciar un camino peligroso, incluso, hasta el  abandono de nuestro propio cuidado personal. Por eso, tal vez, necesitamos más que nadie una mano amiga, que no nos rechace por nuestra doble condición de mayores y de pertenecer al colectivo LGTB…

¿Cómo se puede conseguir esta ayuda? ¿Quién va a comprender a cualquiera mejor que un similar? ¿Con quién se puede estar relajado, sereno y a gusto aunque sea en una mínima relación de camaradería? Con el semejante, con quien no es preciso justificarse, ni competir, solamente estar, es decir con otras personas de nuestro colectivo que posean unas características afines.

Aplicando los porcentajes de la escala de Kinsey a nuestros Mayores, se obtiene que somos, en nuestra Comunidad de Madrid, varios miles de personas LGTB, unas viven solas, muchas, por cierto; otras tantas residen muy armarizadas, en el trasfondo de un armario muy oscuro y profundo, en el que no existe el más mínimo lazo de unión ni de solidaridad con nadie. Hay quien puede tener alguna enfermedad, o discapacidad más o menos severa. ¿Con quién hablan? ¿Con quién se relacionan? Solamente una minoría, muy minoría, está sociabilizada entre sus compañeros LGTB…


Estos son unos pocos matices de la invisibilidad del Mayor LGTB, como el de no creernos nosotros mismos las libertades conseguidas o el temor a que no nos puedan ser aplicadas a nuestra propia situación  y, el miedo al rechazo de nuestro entorno más próximo.
Es el momento de intentar paliar esta problemática.

LOS MAYORES LGTB... TAMBIÉN EXISTIMOS

Con nuestras deficiencias pero también con muchas ganas de seguir contribuyendo a la sociedad y más concretamente a las personas de nuestro colectivo, a hacernos visibles, no solo en pequeños grupúsculos sino como el número importante que somos, es decir conseguir el EMPODERAMIENTO de los Mayores LGTB, y que por fin un día, no lejano, desaparezca esa situación que tanto daño nos hace la INVISIBILIDAD.

Por Ramón Arreal
Coordinador del grupo de Mayores de Cogam

domingo, 3 de agosto de 2014

Orgullo de ser creyentes LGTB(1), sin armarios.

    Nos mintieron -y lo siguen haciendo- en nombre de la Biblia, del Corán, del mismo evangelio.

    Quizás por defender su parcela de poder en la Iglesia-Poder-Estado, por mantener el control, por envidia de que tengamos la libertad y honestidad que ellos no se permiten; quizás por ignorancia, por no penetrar más allá de textos religiosos interpretados de forma literal y fundamentalista, por no ponerlos en su contexto histórico, así como no querer valorar la experiencia humana.

    Si al Dios tribal descrito por las mentes limitadas por el entorno histórico del pueblo de Israel, según se ilustra en el Antiguo Testamento, le atribuían entonces acciones tan bárbaras como mandar matar a alguien que cortara leña en sábado, o apedrear a una mujer hasta la muerte si resultaba no ser virgen tras el matrimonio – la lista de textos bíblicos horribles podría ser bien larga -, los ya “conocedores” del Nuevo Testamento de  épocas más cercanas han seguido condenando, odiando, torturando y asesinando a personas cuya orientación sexual o identidad de género, entre otras, no les encaja con su ideal heteronormativo, en nombre de otro Jesús y otro Dios limitados y tribales.  


    Idólatras que quisieron y quieren hacer de su experiencia la definición de un Dios que no podemos definir, comprender ni abarcar en su totalidad, sólo, quizás tratar de entender sutilmente desde nuestra experiencia o ideas personales y parciales.

    Sin embargo, el tiempo juega a favor de la razón y una verdad más objetiva, como ya se la dio a Galileo y a Servet, y como se la sigue dando a tantas y tantos. Y los que una vez nos ridiculizaban, ahora fácilmente son ellos los que ante la sociedad quedan en ridículo por seguir condenando, descalificando y agrediendo a quienes no encajamos en su ideal de sexualidad, familia o matrimonio.

    ¿Pero por qué, en lugar de rediseñar dañinos y tóxicos cursos2 para tratar de cambiar la orientación sexual no exploraron/an otros textos tan interesantes y reveladores como los que narran el amor homoerótico entre David y Jonatán3 o las palabras de Jesús de Nazaret indicando que ya no hay judío ni griego, que no hay esclavo ni libre ni hay hombre ni mujer4, u otros, como Jesús sanando al amante del centurión5, o haciendo del hombre que llevaba el cántaro una señal-guía para sus discípulos6. Por la razón que sea no les conviene, prefieren seguir con sus prejuicios contra la plena igualdad de la mujer y las personas LGTB, no queriendo ser sensibles al Espíritu y abrirse a una dimensión mucho más amplia, diversa y profunda de la realidad de Dios y del ser humano así como permitir que las personas LGTB tengan vida plena y en abundancia.

    Como dice mi amigo el obispo episcopaliano, profesor y teólogo John Shelby Spongen su manifiesto Here I Stand7, “esa gente odia a los homosexuales y le tiene terror a la propia homosexualidad, pero saben que ese odio es incompatible con el Cristo que afirman profesarLa desigualdad para gays y lesbianas ya no es un asunto discutible, ni en la Iglesia ni en el Estado…”.



    Por esto, porque como cristianas y cristianos creemos en un Jesús de Nazaret que nos muestra el rostro de un Dios no excluyente, madre, padre, amiga, amigo; un Jesús de Nazaret que ya dio la vuelta a casi todo en su época, retando a los poderosos, a los religiosos, dignificando a la  mujer, a los extranjeros, a los pobres, a los que pensaban, sentían o creían de forma diferente; porque creemos que ese Jesús de Nazaret hoy celebraría, sería parte, compartiría con personas LGTB, con matrimonios LGTB, con familias LGTB; por ello, podemos decir, gritar y sentir Orgullo de ser creyentes LGTB, sin armarios.


(1)    Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.

(2)    Son numerosos los grupos que pretendiendo cambiar la orientación sexual han producido numerosos daños, algunos irreparables a personas LGTB que han participado en ellos. Uno de los casos más sonados ha sido el cierre definitivo del grupo Éxodus Internacional, del que hace años ya varios de sus representantes concedieron una rueda de prensa reconociendo los daños ocasionados y pasando a trabajar para la igualdad de las personas LGTB. Algunos enlaces interesantes:

-          Cierre deÉxodus Internacional y disculpas de su Presidente:

-          Exfundador de Exodus Internacional, Jeremy Marks, informando sobre los daños ocasionados por tal organización y actualmente trabajando para el Forum Europeo de Grupos Cristianos LGTB:

-          Exfundadores del grupo Éxodus Internacional en conferencia de prensa pidiendo perdón por los daños ocasionados:

(3)    - 1 Samuel 20, 41:

Y luego que el muchacho se hubo ido, se levantó David del lado del sur, y se inclinó tres veces postrándose hasta la tierra: y besándose el uno al otro, lloraron el uno con el otro, aunque David lloró más.

1 Samuel 20, 17:

Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque le amaba, pues le amaba como a sí mismo.

1 Samuel 20, 30:

Se encendió la ira de Saúl (padre de Jonatán) contra Jonatán, y le dijo: ¡Hijo de perversa y rebelde! ¿Acaso no sé yo que prefieres al hijo de Isaí, para tu propia vergüenza y para vergüenza de la desnudez de tu madre?

2 Samuel 1, 26:

Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, que me fuiste muy dulce: Más maravilloso me fue tu amor, que el amor de las mujeres.

(4)    - Gálatas 3:28

No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.

(5)    Jesús sana al amante del centurión. Por Xabier Pikaza, teólogo: http://blogs.periodistadigital.com/21rs.php/2006/05/25/p28836

(6)    El hombre del Cántaro (el primer personaje del evangelio que sale del armario), por Salvador Santos:

(7)    John ShelbySpong nos visitó en Madrid en Octubre de 2012 y Octubre de 2013, dando varias conferencias en Barcelona y Madrid. El manifiesto al que se hace referencia: http://www.atrio.org/2010/12/%C2%A1ha-llegado-el-momento-un-manifiesto-del-obispo-spong/

Otros enlaces de interés:

-          ¿Es la homosexualidad una enfermedad, puede ser curada? (inglés): http://www.felgtb.org/rs/1214/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/eb4/filename/homosexuality-as-a-disease.pdf

-          La homosexualidad no es un crimen (inglés y francés):

-          ¡Pero si lo dice la Biblia!:

-          Homosexualidad e Iglesia, por Emilio Lospitao:

-          Biblia y realidad LGTB:

-          Entrevista al presbítero anglicano Juan Larios:



Por Aurelio M. Lepe Gil
Coordinador de la Sección de Asuntos Religiosos de COGAM
Excoordinador del Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB
Miembro de la Iglesia Episcopal Reformada Española de Comunión Anglicana - IER

sábado, 12 de julio de 2014

La dignidad volvió a ganar


El punto de encuentro fue la recién estrenada estación de bicicletas eléctricas en la Cuesta de Moyano. Habíamos acordado vernos a las 18 horas, pues no queríamos perdernos ni un segundo del acontecimiento, aunque yo no dejaba de pensar que era algo pronto y que seguramente seríamos de los primeros en llegar a la fiesta pues, como solemos predecir, estas cosas siempre empiezan tarde. Al llegar a Atocha, quedé maravillado cuando vi la inmensa cantidad de gente que ya se encontraba en el Paseo del Prado, esperando el comienzo de la Manifestación Estatal; cruzar la calle para llegar a Moyano fue casi como intentar entrar al metro durante esos días de huelga que de vez en cuando nos toca sufrir.


Faltaba menos de media hora para el inicio de la manifestación cuando la bocina de un autobús repleto de turistas hizo que me percatara de que uno de los carriles del Paseo continuaba abierto al tráfico, aunque ya miles de personas lo inundaban. Reí para mis adentros al tiempo que me decía: “éstos de arriba…es que ya no saben qué hacer para sabotear”. Era para mí evidente que esos “descuidos” formaban parte de ese plan ridículo y, como la evidencia ha dejado muy en claro, fracasado, de estropear la más multitudinaria de las fiestas. Con ello, la manifestación cobró para mí un significado adicional: alguien me dijo una vez que ya todo estaba hecho… pero… ¿quién?

Pasados unos minutos de las 18:30 unos petardos y los consecuentes vítores indicaron que la manifestación arrancaba. Poco después empecé a dar mis primeros pasos sobre la calzada, lleno de emoción: era la primera vez que abandonaba la barrera desde la que siempre he tenido por costumbre ver, muy cómodamente, los toros, y me lanzaba al ruedo, junto con muchos otros miles de hombres y mujeres, para defender la dignidad humana, la igualdad, el respeto a la diversidad, la tolerancia. Manifestamos por nosotros, pero también –y, en esta oportunidad, sobre todo- por aquellos que no pueden hacerlo.

Desde el corazón del ruedo, la perspectiva de las cosas era muy distinta a la del tradicional pararse a mirar. Desde allí miras, claro que miras, pero también te miran, muchísimos ojos te miran, algunas manos te aplauden; dejas de ser testigo, pasas a ser protagonista. Sabía que para muchos de los que estaban allí también era la primera vez;  para otros cuantos, quizás demasiados, era uno de los pocos días del año en que podían dejar de ser invisibles; en ningún momento pasé por alto que muchísimos hubieran querido estar allí pero no pudieron. Es complicado expresar con palabras las emociones vividas en casi tres horas de trayecto hasta la Plaza de Colón: ¿Acaso es fácil describir lo que se siente al estar arropado por un millón de amigos?

No cabe duda de que Madrid, otra vez, lo logró. ¡Vaya que si lo logró! No me refiero, evidentemente, a su gobierno que, por insistir en prejuicios que ya deberían estar superados, discrimina abiertamente a miles de ciudadanos (electores y contribuyentes, para más señas) y viola descaradamente sus obligaciones como garante de la seguridad y el buen trascurrir de acontecimientos como el Orgullo Gay. Es así como, a diferencia de muchos otros eventos, no hemos visto vallas que separaran a manifestantes y público e impusieran una distancia mínima de seguridad entre personas y carrozas, no hemos encontrado ninguno de esos imprescindibles baños portátiles en los que poder aliviar la vejiga, no se han reforzado los servicios de transporte público ni se han cerrado calles donde infinidad de personas festejaban la diversidad al tiempo que hasta camiones de la basura realizaban su recorrido habitual, aunque las circunstancias de esa noche fueran extraordinarias.


De quien hablo es del pueblo de Madrid, de su gente;  y de esos miles de visitantes de todos los rincones de España que recorrieron kilómetros y kilómetros para alzar su voz por la dignidad humana y demostrarle a nuestros gobernantes que España está, firme, del lado de la igualdad, el respeto y la tolerancia.

Por Moisés Martín


sábado, 28 de junio de 2014

GAY INFORM, LÍNEA LESBOS, BI, TRANS

    Quizás sea difícil entender un servicio de información de una Asociación como COGAM, puede que algunos no comprendan que sentido puede tener un servicio de información en una Asociación LGTB, ¿de qué hay que informar? ¿porqué se necesita un servicio así? ¿porqué un nombre tan largo?...

    Naturalmente venimos de atrás y en los primeros años de COGAM se vio claramente la necesidad de informar a todo el que quisiera acercarse a la Asociación, sobre montones de dudas acerca de la propia homosexualidad y por supuesto con dudas sobre aspectos derivados del VIH y demás ITS. Enseguida nos dimos cuenta de que la realidad superaba con creces las expectativas y que lo que muchas personas necesitaban con urgencia era hablar con otra persona igual, que tuviera su misma o parecida condición.


    Se estableció un teléfono de atención, que sigue siendo el actual, y un horario de tarde para que fuera atendido por voluntarios. Al mismo tiempo se atendía personalmente a todas aquellas personas que se acercaban al Colectivo, esto no era fácil, muchas personas no se atrevían a entrar en un Colectivo homosexual, nos ha pasado a muchos, pasábamos por la puerta, mirábamos y seguíamos andando para volver sobre nuestros pasos e intentar entrar de una vez. A propósito os cuento una anécdota que muchos recordaréis, en el local de la calle Fuencarral la puerta era de hierro con cristal y casi siempre se atascaba al empujarla por lo que muchas personas que daban el paso definitivo de entrar, sudando la gota gorda, intentaban entrar y la puerta se quedaba atascada con el subsiguiente rubor y azoramiento hasta poder entrar en el Colectivo. Una vez dentro tampoco era fácil, entrabas en una especie de bar, con una mesa con folletos a la izquierda, mesas, sillas y una pequeña barra al final. Muchas personas daban una vuelta por el local, disimulando, como si hubieran entrado por equivocación y se volvían a salir, otros preguntaban al que estaba en la barra, etc. Teníamos ingentes problemas, técnicos por un lado, no teníamos ordenador, no existía internet, guardábamos las diferentes informaciones en carpetas y era un verdadero lío encontrar la información adecuada en el momento de una llamada telefónica, pero todo eso se superaba con verdaderas ganas de hacerlo lo mejor posible. 

    Los problemas más importantes venían de nuestras limitaciones, de una preparación insuficiente para el trabajo que intentábamos desarrollar y de cosas tan sencillas y tan complicadas como atender a una mujer, no estábamos preparados para ello, muchos de nosotros no sabíamos nada o casi nada de las lesbianas y era muy difícil atender a una mujer en condiciones adecuadas, por no hablar del machismo en el que todos hemos sido educados y que a veces aflora sin darnos cuenta. Las personas lesbianas tuvieron la visión de incorporarse a nuestro Grupo y atender un día de la semana el despacho, en lo que se denominó “Línea Lesbos”, ese día fue el viernes. Y todavía sigue establecido así aunque, afortunadamente, ya no es necesario, incluso diría que hoy hay más mujeres que hombres en nuestro servicio. Pero no siempre fue así y muchos viernes teníamos que suplir a la voluntaria única que teníamos en la Linea, para que al menos alguien contestara el teléfono, creo que Lola, Juan y yo mismo recordaremos siempre esto. Una de las impulsoras de la Línea Lesbos fue Beatriz Gimeno, gran activista y que fue presidenta de la FELGT.


    Lo mismo nos ocurría con las personas Transexuales y también tuvimos alguna voluntaria Transexual, aunque muchas veces son las propias personas Transexuales las que nos muestran su afecto, simplemente por tratarlas como a personas. Cómo es lógico las personas Bisexuales también se fueron uniendo a COGAM y nosotros intentamos ayudarlas igualmente, a veces incluso con éxito...




    Como es natural las anécdotas son incontables y en alguna otra ocasión podremos haceros participes de las mismas, teniendo en cuenta la privacidad de las personas, algo fundamental en nuestro servicio.


    Hoy en día hemos avanzado mucho, la sociedad y nosotros, pero seguimos siendo útiles y necesarios. Hay muchas personas que necesitan contactar con alguna persona con la que hablar, abiertamente, de su situación, de sus problemas. Muchos de nosotros llevamos la homosexualidad escondida, total o parcialmente, y en muchas ocasiones hemos leído que la soledad es uno de nuestro mayor problema, algo que une a jóvenes y mayores, dos de las particiones más vulnerables de nuestro colectivo.

    Seguimos necesitando personas voluntarias que quieran seguir nuestro legado, ayudando a otros y haciéndose un favor a sí mismos, porque seguramente, recibimos mucho más de lo que podemos dar con nuestro voluntariado. Todos somos necesarios y os estamos esperando.


   Nuestro despacho de atención, superado el primero que fue un aseo..., estaba en la primera planta y acabamos por poner un puesto de atención personal en la entrada para “ayudar” a cualquiera que se atreviera a “empujar y atascarse” con la dichosa puerta, aunque siempre atendíamos solo ese primer paso, las cuestiones personales se pasaban a un despacho para tener un poco de privacidad, recuerdo que cuando el coordinador del grupo (Javier) me pidió que yo estuviera en la puerta le contesté un rotundo no, no me sentía preparado para ello, sin embargo acabé en la puerta y me gustaba mucho más que estar en el despacho pero tuvo que pasar un tiempo para ello como todo en la vida.


cartel voluntarios

    Atender a personas que estaban en ciudades pequeñas o pueblos de España, por todos los medios posibles, correo postal, fax, telegramas... y ahora por fin por correo electrónico. También a personas que estaban encarceladas, con las dificultades asociadas a este hecho, falta de privacidad en el correo postal, única manera de ponernos en contacto con ellas, etc. Nos empezaron a llamar del extranjero, de países de habla hispana pero también de otras lenguas, necesitábamos y necesitamos personas que hablen inglés u otros idiomas para atenderles lo más correctamente posible, a lo largo de estos años hemos atendido llamadas o correos electrónicos de los cinco continentes.



Ángel García-Pascual

Voluntario de "Gay-Inform, Línea Lesbos, Bi, Trans" de COGAM.