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domingo, 9 de diciembre de 2018

Residencia Madrileña para Mayores LGTB+

El paso del tiempo nos afecta a todxs. Durante buena parte de nuestra vida somos jóvenes y productivxs, premiadxs por una sociedad que valora nuestra buena salud y atractivo sexual. Después llega la tercera edad y nos volvemos invisibles. No practicamos sexo y con lo mínimo para subsistir tenemos suficiente.
En la última fase de la vejez llega la durísima dependencia. Los heterosexuales suelen contar con la familia tradicional, integrada por padre, madre e hijos. Los LGTB+ tenemos menos opciones. A veces, la residencia de ancianos es la única alternativa posible, a pesar de la homofobia que habita allí.
Por una parte los trabajadores del centro pueden considerarnos enfermxs, negarse a atender nuestras necesidades básicas de forma apropiada (por ejemplo, negándose a bañarnos si nuestro sexo ha sido reasignado, o a vestirnos de acuerdo a nuestros gustos y preferencias). Incluso pueden llegar a hacer pública nuestra orientación sexual.
Por otro lado nuestros compañerxs residentes, con una educación sexual sesgada y deficitaria, pueden esforzarse en maltratarnos y mantenernos aisladxs. Otros simplemente se verán molestos de tenernos cerca ya que nuestras biografías sexuales se alejan de la heteronormatividad.
Una vez dentro de la residencia es probable que una depresión o ansiedad desorbitada llame a nuestra puerta. Por desgracia, el riesgo de mostrarnos cómo somos nos lleva a mantenernos en el armario o a la humillación de tener que volver a ocultarnos, habiendo tenido en episodios más tempranos de la vida la valentía para expresar públicamente nuestros gustos.
La soledad aparece: no tenemos a nadie con quien hablar de nuestros sentimientos y recuerdos. Precisamente en un momento vital en el que creemos que la felicidad es estar con los nuestros y tener las mínimas complicaciones. Una fase en la que anhelamos lo esencial de la vida sintiéndonos comprendidos y protegidos, sin críticas, sin insultos clásicos como “maricón de mierda” o chistes sobre nuestra condición.

Con este objetivo la Fundación 26 de Diciembre ha iniciado un proyecto de Residencia y Centro de Día especializada en personas mayores LGTB+. La Fundación no busca crear un gueto, sino nuestra felicidad. Formamos parte de una maravillosa diversidad que debe ser respetada.
El Centro “Josete Masa” acogerá a personas del colectivo que se encuentren en situación paliativa, de dependencia o de fragilidad. Siempre tratando de dignificar nuestros últimos momentos de vida.
Esta buena noticia no debe llevarnos a olvidar de que se trata de un caso único. La generalización de estas residencias LGTB+ en España y Europa no parece posible. Debemos luchar por nuestra integración en el resto de centros con todos nuestros derechos. La administración debe conseguir la adecuada formación en diversidad de todo el personal y la realización de talleres con los propios residentes, quedando los prejuicios despojados para siempre.

Fran
Voluntario en Información LGTB+

jueves, 29 de septiembre de 2016

30 AÑOS HACIENDO HISTORIA

    COGAM celebra su 30º aniversario, llegando a la treintena como un referente del activismo por la lucha de los derechos LGTBI, aunque el camino durante estas tres décadas no siempre fue sencillo. Intentaré, a través de este artículo, traer a la memoria de las personas que llevan años luchando en COGAM, buenos recuerdos  y ayudar a conocer la historia del Colectivo a los, prácticamente, recién llegados.

    Nos tenemos que remontar a los años 70 para ver el nacimiento de los primeros movimientos por la lucha de los derechos LGTBI en España, cuyas primeras reivindicaciones  se centraban, básicamente, en la derogación de la Ley de Peligrosidad Social, ya que hablamos de una época en la que ser homosexual o transexual en España estaba considerado un delito. Así que, la primera gran victoria de estos movimientos se da el 26 de diciembre de 1978, cuando, el entonces presidente, Adolfo Suárez, retiró la homosexualidad de dicha ley, cambiando su nombre por el de Escándalo Público.

    Pocos años después, en 1983, se funda la Asamblea Gai de Madrid (AGAMA), de la que nacería COGAM (Colectivo Gay de Madrid) en 1986, de la mano de Manolo Trillo, Emilio Gómez Ceto y Rafael Luz Sánchez, entre otras personas. Un año después, en 1987, COGAM empezó a publicar la revista Entiendes…?, dirigida por Pedro Antonio Pérez, de gran importancia para la difusión de las reivindicaciones y acciones del Colectivo. En 1992, COGAM crea la FELG (Federación Estatal de Lesbianas y Gays) junto a Casal Lambda y CRECUL (Comité Reivindicativo y Cultural de Lesbianas), a las que posteriormente se unirían más asociaciones como Colectiu Lambda de Valencia, NOS de Granada o SOMOS de Sevilla en 1998...; conformando poco a poco lo que hoy conocemos como FELGTB.

Los primeros años de COGAM estuvieron marcados por el estigmadel VIH, así que el Colectivo comenzó repartiendo propaganda preventiva en los lugares de ambiente y, ya en los años 90, se iniciaron campañas de información y sensibilización en colaboración con la Comunidad de Madrid. Entre los años 1997 y 1998, el Centro Nacional de Epidemiología, el Instituto de Salud Carlos III, la Secretaría del Plan Nacional sobre el SIDA y COGAM, realizaron, entre los lectores de la revista Entiendes…?, uno de los mayores estudios sobre conductas sexuales de riesgo y el uso de medidas de prevención para evitar el contagio del VIH.

    Por otro lado, se puede decir que, prácticamente desde sus inicios, COGAM siempre tuvo dos vertientes: una más reivindicativa y otra más social.

    En el ámbito reivindicativo, COGAM siempre luchó por una ley antidiscriminatoria y por una ley de parejas. En un primer momento se luchó por un registro de parejas de hecho y, posteriormente, por el matrimonio igualitario. En este aspecto, se llevaron a cabo varias acciones, quizá las primeras más destacables se dieron en noviembre de 1995. El 19 de noviembre se ofició una boda simbólica entre las estatuas de Don Quijote y Sancho Panza, situadas en Plaza de España; mientras que, dos días después, seis parejas (dos de lesbianas y cuatro de gays) trataron de casarse realmente en el Registro Civil de Madrid, evidente con escaso éxito, aunque consiguiendo que, por fin, la prensa se hiciera eco de esta reivindicación, que para el Colectivo ya era un paso de gigante. En el año 2003 se llevó a cabo una acción similar, con Pedro Zerolo como uno de los contrayentes y la asistencia de Trinidad Jiménez e Inés Sabanés como testigos, con mayor repercusión mediática. Por último, el 25 de noviembre de 1995, COGAM es uno de los convocantes de la primera manifestación a nivel estatal exigiendo la igualdad de derechos LGTBI, y que supone el primer gran éxito de asistencia a una concentración de este tipo. 

El final feliz de esta andadura creo que la conocemos todos, evidentemente es la modificación de la ley que permitió el matrimonio igualitario en 2005, tras tantos años de lucha. Pero la consecución de este logro no significó la relajación del Colectivo, ni mucho menos, no hay que olvidar que, por ejemplo, en este mismo año 2016, se han aprobado dos importantísimas leyes como son la Ley integral de Transexualidad y la Ley de protección integral contra la discriminación por diversidad sexual y de género de la Comunidad de Madrid.¡Y lo que queda por luchar!

    COGAM también estuvo presente, desde sus inicios, en lo que actualmente conocemos como Orgullo LGTBI, aunque antes recibía otros nombres como “Día de Liberación Gay”. Eran manifestaciones muy diferentes a las que se celebran hoy en día, ya que solamente tenían carácter reivindicativo y eran poco concurridas. Desde 1987, dichas manifestaciones terminaban con una besada general en la Puerta del Sol como acto de repulsa y protesta, ya que, el 19 de septiembre de 1986, una pareja de lesbianas fue detenida en ese mismo lugar por besarse, bajo la acusación de escándalo público.

    En 1996, la asistencia a la manifestación empieza a crecer y Shangai saca la primera carroza, capitaneada por Alaska, perfilando lo que serían los Orgullos venideros. En 2005 ya se puede hablar de una asistencia multitudinaria, con dos millones y medio de personas; en 2007 se celebra el Europride en Madrid y, como muchos sabréis, el año que viene celebraremos en WorldPride y el Europride en nuestra ciudad.

   Durante estos 30 años de lucha por nuestros derechos, COGAM también se ha encontrado con muchas trabas y zancadillas. La primera destacable se produjo en el año 1992, cuando el concejal del Partido Popular, Ángel Matanzo, trató de clausurar la sede de COGAM, entonces situada en la calle Carretas. Para evitar dicho cierre, los voluntarios hicieron turnos de 24 horas en el local y consiguieron, no sólo permanecer abiertos, sino el aumento del número de socios y simpatizantes por la repercusión que se le dio a la noticia. Después vendrían otras zancadillas de sobra conocidas, como algún que otro recurso de anticonstitucionalidad…

    En el ámbito social, COGAM, desde muy pronto, empezó a fraguar la asociación que conocemos hoy en día. En su primera sede, en la calle Barbieri, ya había reuniones semanales del grupo gay y, en 1989, se crea una asesoría sexológica telefónica, conocida como Sex-Inform. En 1990 se crean los Premios Triángulo, siendo agraciado con el primer Triángulo Rosa el escritor Josep Vicens Marqués y con el Ladrillo Rosa, como no, Ángel Matanzo. En 1991 se crea Gay-Inform (la actual Información LGTB+), de vital importancia en su momento, ya que fue el primer servicio telefónico de asistencia a gays y lesbianas de España. En 1993 nacen los grupos de Jóvenes, Mujeres y Entender en +, mientras que, un año después, lo haría NEXUS. De manera paulatina se irán añadiendo nuevos grupos y asesorías, hasta llegar a ser el COGAM que conocemos hoy en día.

    No he pretendido abrumaros con una lluvia de fechas y siglas, que las hay y muchas, sino que he preferido dar pequeñas pinceladas que hablasen, sobre todo, de lucha, valentía y personas. Personas que habrán celebrado aniversarios en la calle Barbieri, cuando todo echó a andar; o, brevemente, en la calle de La Palma; o en ese pasaje comercial de Carretas, odiado por el señor Matanzo; o en el primer local con acceso directo desde la calle, de Espíritu Santo; o compartiendo un café (o lo que sea) en la cantina de la calle Fuencarral; o compartiendo sede con la FELGTB, en la calle Infantas; o en la calle Puebla, dónde seguiremos celebrando. Personas que se han manifestado por Carretas con gorra y gafas de sol, para ocultar su identidad; personas que se han manifestado en el Paseo del Prado y han visto pasar carrozas repletas de identidades. 

    Personas voluntarias en los grupos y en las asesorías; socios y socias; simpatizantes y participantes de las actividades que COGAM ofrece. A los que han estado, a los que estáis y a los que estarán, hay que deciros: ¡FELICIDADES!

Miriam Guijarro Río
Voluntaria Información LGTB+ y CogamTV

lunes, 22 de agosto de 2016

Un día te "despiertas" y te das cuenta de...

   ... que todo lo que antes era un mundo ahora es insignificante, tanto que hasta dejas de pensar en ello, que tu vida a partir de este momento ya no será igual, que tendrás que adaptarte a esta nueva realidad. Para ciertas cosas nunca estás preparado por más informado que estés sobre el tema o por más que tengas un caso cercano porque para esto nadie te prepara. 

    Lo primero que se te viene a la cabeza son ideas relacionadas con la muerte, el deterioro físico, enfermedades, hospitales, cómo decirlo (si decirlo), a quién, cuándo, cómo va a ser tu vida a partir de ahora; tantas cosas juntas que no te da tiempo a responder casi ninguna porque la incertidumbre y el miedo te ocupa todo el pensamiento. Te cuesta llamarlo por su propio nombre por lo tabú que es el tema y porque, al igual que otras enfermedades, el nombrarlo te suena a algo negativo cuando encima en este caso pasas a ser "seropositivo", vaya contradicción.



A simple vista tener vih y ser seropostivo parece lo mismo pero es diferente porque en el primer caso tú serías (sólo) el vih y en el segundo serías la misma persona que eres pero portando un virus con el cual tienes que aprender a convivir desde este momento "para toda la vida" (de momento).


    
    Por un lado, te planteas quién te pudo haber infectado, cuándo, por qué te ha pasado a ti si piensas que no eres tan "promiscuo"; o que esto sólo le pasa a gente "mala". Te preguntas si tienes que empezar a llamar toda la gente que has tenido relaciones en el último tiempo. Por otro lado, piensas  si lo tienes hace mucho tiempo, si tienes qué comenzar a tomar medicación, qué tipo de medicación hay ahora, si estás todo el día vomitando, si te saldrán manchas, si engordarás y a la vez si se te adelgazará la cara, si tienes que comentarlo en tu trabajo, a cada médico que vayas, etc. Lo mejor es informarte, saber dónde informarte, relacionarte con gente que esté en tu misma situación (sobre todo al inicio) que es quien mejor puede entenderte, y que la información esté actualizada porque actualmente se ha avanzado mucho en este tema. 

    Actualmente, se ha avanzado mucho en lo referido al vih en varios aspectos: medicación, asociaciones, la gente está más abierta e informada, etc. El aspecto social también es un gran factor con el que te enfrentas porque nos relacionamos con otras personas en diferentes ámbitos: trabajo, familia, amigos, deporte y, el más importante, el amor (que en un comienzo suele ser rollo/polvo/etc).

    Lo que más cuesta es saber si se lo tengo que decir a todo el mundo y en qué momento decirlo. En mi opinión, creo que lo mejor es decirlo cuando tú te sientas cómodo y seguro, y a las personas que realmente van a poder entenderte, apoyarte y van a sumar; porque ya bastante tienes para encima tener una nueva preocupación (y no pequeña) en tu vida de preocuparte por los demás. Cuando conoces a una persona que te gusta sientes que debes protegerlo como si fueras responsable de lo que le pueda pasar, de que lo puedas contagiar. Encima lo triste es que tu cabeza tiene tal mareo que el sexo pasa a un segundo plano. Como mecanismo de autodefensa te vuelves asexual por un tiempo y en lo que menos piensas es tener una posible relación afectiva. En mi caso particular, he pasado por diferentes situaciones: decirlo al inicio de conocer a una persona (la gente suele asustarse y salir corriendo), en unos meses y después de tiempo de conocerlo. Por experiencia creo que lo mejor es decirlo cuando te nazca (que a lo mejor es nunca) porque confiar a alguien algo tan íntimo e importante lleva tiempo. Además, por otro lado, tampoco le cuentas determinadas cosas al conocer a alguien, y viceversa.

    Es importante saber que no estás obligado a decirlo (ni por ley) a ninguna persona que no quieras, en el trabajo, cuando vas al médico o al dentista, es algo estrictamente personal y confidencial. Ninguna empresa puede hacerte una prueba del vih sin tener tu consentimiento firmado por escrito.

Lo bueno es que el tiempo es sabio y con el tiempo aprendes a normalizarlo, a relativizarlo y aprender a vivir con esta enfermedad crónica como cualquier otra, y hasta te das cuenta sólo que lo tienes cuándo tienes que ir al médico a una revisión o cuando quieres contárselo a alguien. El tener vih obviamente nadie lo desea pero lo principal es ver el lado positivo, que aunque en un primer comienzo es casi imposible verlo, luego te das cuenta que tiene muchas cosas positivas (aunque sea redundante). Entre ellas: maduras más de prisa (dejas de preocuparte por tonterías), filtras gente (para bien y para mal) más rápido porque ya tus necesidades son otras, médicamente estas más controlado porque la revisión periódica hace que te enteres de cómo está tu salud, etc.


Por último, quiero aclarar que esta opinión es totalmente personal y que cada persona es un mundo y lo vive de diferente manera. Lo importante es saber que la vida es muy corta y hay que vivirla lo mejor que uno pueda, porque es una sola.

Voluntario Grupo Información LGTB+

domingo, 28 de febrero de 2016

Mi Derecho a Decidir Sobre Gestación Subrogada

    Entendemos como derechos reproductivos los que buscan proteger la libertad y autonomía de las personas para darles capacidad reproductiva, sin discriminación por género, edad o raza. Acceder a la paternidad y maternidad  ha evolucionado, con grandes cambios en la reproducción, pero el modelo de familia también y si estos dos cambios  no caminan a la par, estarán infringiendo el derecho de igualdad establecido en “La Carta Magna.”

    Y es que las leyes van cambiando en función de las necesidades de la sociedad.

    La Ley 14/2006 de 26 de mayo sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, supuso la regulación  y seguridad jurídica para los derechos de las personas que por causas diversas, no pudiesen engendrar hijos e hijas, sin ayuda de profesionales médicos. 

    Es una ley que  otorga el derecho a la paternidad y maternidad a personas cuyos óvulos y esperma sufren algún problema fisiológico, que les impida engendrar un embrión. Es una ley muy evolucionada y acorde con la sociedad actual, pero es también paradójicamente una ley discriminatoria ya que excluye a las personas que no tengan útero para gestar. Es una ley que prohíbe a la  mujer española renunciar a la filiación materna en favor de una tercera persona. Es una ley discriminatoria para la mujer ya  que solo contempla la reclamación de la filiación  por parte del varón y padre biológico, lo que significa que uno de los padres de intención deberá ser varón, excluyendo de este derecho a su pareja  y a  las familias monoparentales de mujeres y  familias de lesbianas. Es una ley en definitiva que impide a las mujeres ejercer su derecho a decidir libremente.

    Quien soy yo para decirle a otra mujer, lo que debe o no debe hacer…? Todas las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo y a ceder nuestro útero a una tercera persona para gestar a su hijo o hija, si así lo deseamos.

    La Gestación Subrogada propone regular el acceso a esta técnica, pero la ley se niega a aceptarlo con el beneplácito y apoyo de algunos colectivos que “se rasgan las vestiduras” erigiéndose protectoras matriarcales de otras mujeres y bajo el nombre de feministas. Feminismo es trabajar para que la mujer se empodere en su propia valía y sea libre, porque es capaz de pensar, razonar y decidir sin que nadie, ni patriarcado, ni otras mujeres, ni partidos políticos, filósofos y demás librepensadores, nos diseñen "La Hoja de Ruta" a seguir. Mis palabras no aspiran a formar un debate sobre los motivos que llevan a una mujer a ceder su útero para engendrar al hijo o hija de otra persona.

    No quiero “aconsejarles” con la tan manida adopción. La adopción es un método de protección de la infancia y su objetivo es dar una familia a niños que no la tienen. La Gestación Subrogada es una técnica de reproducción asistida y su objetivo es dar solución a problemas de infertilidad. Por otra parte, no hay tantos niños en España en situación legal para ser adoptados y adoptarlos en otros países… Si eres gay… En fin, la noticia está en todas partes.
     No quiero juzgar a nadie porque yo no estoy en posesión de la verdad. Ni siquiera estoy en “la piel” de quien toma esa decisión. No tengo ningún derecho a criticar a quién lo haga. Solo creo que quien toma esa decisión debe de tener motivos muy grandes y poderosos… Y eso ya merece todo mi respeto.

    Sin embargo si quiero incidir en mi derecho a decidir. Estoy harta de que en la mayoría de las culturas e incluso en la mía y en esta época de cambios que me está tocando vivir, el padre, el marido, el hermano mayor e incluso después el hijo… marquen el camino de la mujer. Estoy cansada de que un ministro decida sobre mi derecho a parir. Siento decepción cuando marcan diferencia salarial entre ellos y ellas. 

Estoy “hasta la peineta” de que me quieran “en casa”, cuando yo  me quiero “gata callejera.” 
Me rebelo cuando me dicen princesa, mientras yo sueño con ser guerrera… 

 Y me sangra el alma…
Si, me sangra…!!!!!!!
Cuando nos matan…..!!!!!!!


Mujeres que estáis a mi lado en la calle, con las mismas consignas que yo y bajo mis pancartas…
Mujeres que gritáis conmigo, que caminamos juntas, luchando por lo nuestro, por lo femenino, mujeres que nos queremos  lindas y libres, hermanas, hijas, madres y amigas…
Compañeras de vida…

No decidáis también lo que debo o no debo hacer…!!!!
Dejarme decidir lo que es bueno o malo para mí y permitidme elegir… Por favor…

Tengo derecho a ceder mi útero si esa es mi decisión y que nadie me cuestione… El mismo derecho que tenéis vosotras a no cederlo. Quiero y exijo una ley que lo regule, me proteja y apoye mi decisión…  Si es que alguna vez la tomo. Con todo derecho… Gracias.

Rebeca El Ave Fénix.

domingo, 10 de enero de 2016

En la muerte de Robert Spitzer

    El 25 de Diciembre de 2015 ha fallecido en Seattle (Washington, EEUU) el psiquiatra Robert Spitzer, que se distinguió en el desarrollo del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM en sus siglas en inglés).

   
  Desde 1966 trabajo en la modernización del DSM , al concentrarse en la cuantificación y análisis de síntomas y comportamientos. Uno de los primeros comportamientos revisados fue la homosexualidad, que en el DSM estaba considerada como una enfermedad mental. Spitzer consiguió, en 1973, alcanzar un compromiso para retirar la homosexualidad como enfermedad mental. 

    Fue el presidente del grupo de trabajo del DSM-III en 1980 y estuvo vinculado al DSM-IV en 2003 y al DSM -V en 2013. La Organización Mundial de la Salud aceptó el criterio del DSM en 1990, cuando la institución recabó apoyos suficientes para oponerse a las corrientes integristas de diferentes religiones que tienen poder en muchos países, encabezados por los ochenta países que aun penalizan la homosexualidad de alguna manera, que se oponían a despatologizar la homosexualidad.

    El activismo de la Comunidad lgtb ha considerado siempre que esa pionera rectificación fue decisiva para iniciar una gradual transformación en la percepción de la homosexualidad por parte de la sociedad. Pero siempre hay una de cal y otra de arena, en 2001 escribió un estudio que se llamó ¿pueden algunos gays y lesbianas cambiar su orientación sexual? Donde argumentaba que era posible que algunos individuos altamente motivados podrían cambiar su orientación sexual de homosexual a heterosexual. Spitzer indicó que había hecho doscientas entrevistas telefónicas en la que, los encuestados, afirmaban que sus respectivas orientaciones sexuales habían cambiado de homosexual a heterosexual. Spitzer dijo que comenzó su estudio como un excéptico, pero este estudio reveló que el sesenta y seis por ciento de los hombres y el cuarenta y cuatro por ciento de las mujeres  entrevistados habían llegado a lo que, él, llamó un buen funcionamiento heterosexual.

    La APA (American Psychiatric Association) emitió un desmentido oficial de este estudio y señaló que no había sido revisado por expertos y afirmando que no había evidencia científica publicada que apoyase la eficacia de la terapia reparativa como un tratamiento para cambiar la orientación sexual. En 2012 Spitzer rectificó y pidió disculpas y se retractó de su estudio, indicando que estaba de acuerdo con sus críticos.

    En cualquier caso, sin su contribución, hoy estaríamos hablando de otra realidad en la  percepción de la homosexualidad por parte de la Medicina y por ende de la Sociedad.

Sirva este articulo como un humilde homenaje.

Ángel García-Pascual
Voluntario de "Gay-Inform, Línea lesbos, Bi, Trans"


domingo, 22 de marzo de 2015

Es eso que necesitas que no sabes que necesitas

    Mexicano, sí, orgullosamente mexicano. Nací en una de las ciudades más grandes el mundo y viví ahí hasta mis 27 años. Pronto 30, sí, orgullosamente treintañero. Decidí que llegaría a la tercera década en otro país, así que decidí probar suerte con la muy loca de Madrid. Madrileño, sí, orgullosamente madrileño. Dicen que la gente de Madrid no es la que nace aquí, es la que viene y se queda; desde que empecé mi doctorado han pasado ya más de dos años. Estudiante, sí, orgullosamente estudiante. 

    Soy un hedonista, y sin duda, estudiar es uno de los grandes placeres  del ser humano. Y hablando de placeres, los hombres, ¡me encantan los hombres! Así es, gay, orgullosamente gay.


    Exacto,soy estudiante (sin muchas responsabilidades), mexicano (persona exótica en un país extranjero, además de guapo, como todos los de mí país), en sus veintes (la mejor edad), viviendo en una de las ciudades más gays del mundo.Sí, sí, sí el mundo a mis pies. Podría contar muchas historias de las interminables noches llenas de locura y desenfreno que he vivido en esta ciudad. ¡¿Suena bien, no?! ¿Envidia? ¡Claro, y lo sabes!

    Bueno, bueno, claro que está esa vez en que perdí mi tarjeta y no tenía ni “un pavo”,gracias a Dios mi amigo Manu, tan majo él, me prestó “pasta” y listo. Y bueno, claro que también está esa vez en que todos se fueron de vacaciones y me tuve que quedar a estudiar, gracias a Dios el “LL” abre todos los días,¡copazo y asunto resuelto! Bueno, sí, también esta vez que pensé que me moría de gripe y, aunque todos estaban ocupados, una llamada a mamá y listo. ¡Curado! Cierto, también está esa vez en que se rompió el condón y no supe qué hacer, y esa vez en que necesitaba charlar de aquel “asunto” que nadie conocía, y esa vez en que me metí en problemas y no tenía ni idea a dónde acudir. También podría contar muchas historias en las que no había nadie, nadie, que me pudiera ayudar. Esas veces en las que ni mi súper amigo Manu, ni mi mamá, podían “echarme una mano”. Sí, el mundo está a mis pies, pero no tanto.

    Hace aproximadamente siete meses llegue a Gayinform por primera vez, preguntaba sobre cómo ser voluntario del colectivo. Recuerdo que al estar entrando por la puerta me cuestioné sobre si en verdad quería ser voluntario ahí. ¿De verdad es necesario un colectivo gay en Madrid? ¿De verdad hay alguien que necesite mí ayuda? ¿Hoy en día la comunidad LGTB necesita un colectivo? No me resultaba tan “loco” cuestionarme sobre el propósito de un colectivo LGTB en el 2015 y menos en un país tan desarrollado como España.

Siete meses más tarde y después de un sinfín de anécdotas sobre gente que ha pasado por el despacho puedo afirmar que, por más abierto que esté el tema LGTB y por más información que exista, nunca sobrará un lugar en el que puedas hablar de todos los aspectos que unen a nuestro colectivo. Creo que no se trata de unirnos para luchar por una causa, se trata de apoyarnos en cuestiones que sólo nosotros entendemos, de escucharnos de formas en la que sólo nosotros podemos escucharnos. No sólo es impresionante la cantidad de gente que se acerca a pedir ayuda, también es impresionante la diversidad de temáticas, asuntos que probablemente sólo se hablan en un lugar como éste.

Desde mi perspectiva, el valor de cualquier colectivo radica en su capacidad para crear un espacio en el que sus miembros puedan expresarse con total libertad; un espacio libre de prejuicios y lleno de comprensión. A pesar de que podríamos contar con el apoyo de amigos y familiares su ayuda no se puede comparar con la de un grupo de personas que entiende perfectamente las características de nuestro colectivo.


Probablemente ser parte de la comunidad LGTB sea más fácil en Madrid que en otras ciudades, y probablemente ser parte de la comunidad sea más fácil hoy que hace 20 años, sin embargo, ésta no es razón para no contar con un lugar donde encontremos ese apoyo que sólo es posible entre nosotros. Estoy convencido que mientras exista un marica, una bollera, una bi-cicleta, un bi-cicleto, un transexual o una transexual que necesite este tipo de ayuda,un colectivo para ésta, nuestra comunidad, seguirá siendo de gran valor.

Guillermo Zamazona A.
Voluntario GayInform, Línea Lesbos, Bi y Trans

domingo, 15 de febrero de 2015

Los sueños (colectivos) se hacen realidad, sigamos soñando...

    Hace unos días un amigo se lamentaba de la desmovilización que la obtención del Matrimonio Igualitario había provocado entre la población LGTB. La sensación de que la igualdad ya está lograda y la pérdida de objetivos concretos parece que está desmotivando a mucha gente y las asociaciones no pasan por sus horas más boyantes.

    Aunque hay algo de cierto en esta percepción, me permití y me permito disentir del análisis. No sé si del análisis de mi amigo o del análisis que esa gente puede estar haciendo para alejarse del movimiento LGTB.

    Que el Matrimonio Igualitario o la llamada Ley de Identidad de Género –que sí nos han dado la igualdad simbólica y la dignidad- no han traído por completo la igualdad real es constatable en el día a día. Entre los numerosísimos delitos de odio que se producen al año en España, el mayor porcentaje se produce por orientación o identidad sexual. No lo digo yo, sino el Ministerio del Interior.  Aunque las y los adolescentes LGTB viven su sexualidad con mayor libertad que los de hace algunos años, un número muy elevado de ellos sigue sufriendo acoso en los centros educativos. Muchos no cuentan con el apoyo de la familia, ni con una mínima información o apoyo por parte de sus educadores. Algunos, no pocos, visualizan el suicidio como la única solución a su soledad y su sufrimiento. Tampoco esto lo digo yo, sino los múltiples estudios que se pueden consultar en las webs de COGAM o la FELGTB. Las personas transexuales siguen sufriendo las injusticias de un sistema sanitario que no las atiende completamente, luchando en un mercado laboral que una y otra vez las expulsa, escapando de un sistema educativo que las ignora… El VIH sigue invadiendo nuestra comunidad sin que se tomen serias medidas para prevenir su avance, especialmente grave entre los jóvenes; las personas seropositivas (muchas de ellas hombres gais o bisexuales y mujeres transexuales, no lo olvidemos) sufren un estigma dolorosísimo y muy arraigado  en la comunidad LGTB. ¿Qué sabemos de nuestros mayores? ¿Tienen cubiertas sus necesidades en una sociedad que ni siquiera los nombra ni les garantiza una residencia en la que puedan compartir habitación con sus parejas?

    Así podríamos seguir durante horas, desgranando las múltiples desigualdades que las personas lesbianas, gais, transexuales y bisexuales seguimos sufriendo en una sociedad que ha hecho bien los deberes legislativos pero que todavía tiene déficits importantes en la puesta en marcha de un respeto profundo por las diversidades. Al fin y al cabo, ¿es posible erradicar en un puñado de años una discriminación y un estigma seculares?


   Pero si lo que necesitamos es fijarnos unos objetivos concretos para comprender por dónde pueden ir los avances en los próximos años, para establecer con precisión cuáles deben ser las medidas que afecten de manera positiva a mejorar la vida de las personas LGTB y, por tanto, nuestra sociedad, estos ejemplos pueden servirnos:

  1. Ley integral de transexualidad. La legislación conseguida en Andalucía, y en menor medida en Canarias, País Vasco y Navarra, marca el nivel legislativo que necesita la población transexual en todo el territorio español. Uno de los sectores de la sociedad española con mayor riesgo de exclusión requiere una legislación que lo proteja en el ámbito laboral, en el educativo, que le garantice una atención plena, rigurosa y nada patologizante en el sistema público de salud, en los servicios sociales, etc. Sin excepciones, sin dejar de lado a las/los menores o a las personas inmigrantes.
  2. Ley antiLGTBfobia y de protección de los derechos de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales. Una ley que clarifique, ordene y concrete los mecanismos de defensa  de la población LGTB en todos los campos, que penalice cualquier discriminación por orientación o identidad sexual, que invierta la carga de la prueba para que no sea extremadamente difícil –como es ahora- demostrar una discriminación lgtbfóbica. Una ley que implemente, igualmente, mecanismos para investigar la discriminación, para vigilarla, para acercar el conocimiento de la legislación a las víctimas. Que cree, en definitiva, un observatorio contra la LGTBfobia. Una ley como la que ya ha sido aprobada, por ejemplo, en Cataluña.
  3. Un pacto social contra el VIH y el estigma que lleva asociado. ¿Cómo un país con un sistema público de salud desarrollado puede admitir millares de nuevas infecciones anuales cada año? Sencillamente, porque el VIH/Sida no es contemplado como una cuestión de estado a pesar de la imparable progresión de la infección. Si, además, atendemos a la situación de estigmatización que afirman sufrir quienes viven con el VIH, resulta inverosímil que ese pacto no esté ya sobre la mesa a pesar de las reiteradas demandas por parte del movimiento LGTB.
  4. Plan educativo por la atención a la diversidad sexual, de género y familiar en el sistema de enseñanza y contra el acoso y la violencia por orientación o identidad sexual. Si la LOMCE ha supuesto un retroceso en la ya de por sí retrasada legislación educativa en lo que a atención a la diversidad se refiere, un plan urgente es necesario para paliar esos retrasos y evitar la situación de violencia estructural que padecen los menores LGTB.
   Valgan estos cuatro ejemplos, estas prioridades entre otras necesidades, para dar sentido a la participación en los colectivos que trabajan por la igualdad y contra la discriminación por orientación o identidad sexual.

    El trabajo que queda por delante es ingente. Y podrá lograrse si continuamos trabajando en red desde el interior de la FELGTB, la organización que ha conseguido aunar a las principales organizaciones del país, que ha potenciado sus voces y sus demandas. COGAM y FELGTB han hecho historia en estos últimos años y deben seguir haciéndola. Porque esa igualdad legal con la que soñábamos, se ha convertido en realidad. Trabajando de forma solidaria, desde la lealtad y la generosidad, como siempre ha sido y como no puede ser de otro modo.

    Por todo esto y por mucho más – como espacio de socialización, como impulsor de cultura, ocio, intercambios, información, apoyo mutuo, empoderamiento, etc., etc.- una comunidad como Madrid necesita ahora igual que ayer un colectivo como COGAM, y el estado español necesita una federación como la FELGTB. Y eso solo se logra con la participación colectiva. Con tu participación.


Jesús Generelo
Secretario General de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB)

miércoles, 31 de diciembre de 2014

2015: LA LUCHA CONTINÚA



Se acaba el 2014 y deja, para los anales del movimiento LGBTQ español, sucesos que, sin riesgo de exagerar, podemos calificar de históricos. A 2014 lo recordaremos por las nuevas conquistas, muchas de las cuales eran impensables hace apenas unos años. Pero, también, por los muchos sinsabores que nos recuerdan que la agenda por los derechos LGBTQ está tan vigente como el primer día y que la lucha debe continuar con el mismo afán.

Digo histórico y pienso, ¡cómo no!, en la recepción que los reyes Don Felipe y Doña Letizia ofrecieron, en junio, a representantes de distintas entidades sociales: por primera vez miembros de organizaciones de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales fueron recibidos por nuestros jefes de Estado. Y esto en lo que alguna vez fue la residencia oficial de Francisco Franco, que criminalizó y hostigó a los homosexuales a través de la Ley de Vagos y Maleantes.

En febrero, el Congreso de los Diputados declaró, por unanimidad, al 2014 “Año por elreconocimiento de los derechos humanos de las personas LGBT” y condenó la persecución y criminalización del colectivo en cualquier lugar del mundo.Ese mismo mes, en Madrid,la apertura del centro social de la Fundación 26 deDiciembre, orientada a atender las necesidades de nuestros mayores,uno de los colectivos LGBTQ más vulnerables y abandonado, hacía realidad un sueño largamente esperado. La fiesta del orgullo reunió en julio a más de un millón de personas en las calles de Madrid y volvió a ser la manifestación más multitudinaria a nivel nacional, muy a pesar de los ya tradicionales intentos de sabotaje por parte del gobierno regional: fue un nuevo pulso contra los prejuicios oscurantistas de algunos cargos políticos en el que la dignidad, como dijimos en su momento, volvió a ganar.

Desde Andalucía, y algo después Canarias, 2014 trajo buena luz sobre la población transexual, al aprobarse en sus respectivos parlamentos leyes que despatologizan la transexualidad e intentan garantizar los derechos del que ha sido, por ignorancia y prejuicios, el grupo más olvidado y discriminado. Madrid, en cambio, fue la nota discordante al bloquear el Partido Popular (PP), en mayo, la tramitación de la proposición de Ley “reguladora del derecho a la identidad de género y a su libre desarrollo sin discriminación”.

En octubre Cataluña marcó un hito al aprobar, con los votos en contra del PP, la “Ley de derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGTB) y para la erradicación de la homofobia, la lesbofobia y la transfobia”. A ésta precedió, en abril, una norma en Galicia contra la discriminación cuyo texto final terminó siendo, más que una ley, una declaración de principios sin mayores posibilidades de trascendencia, al quedar eliminadas las sanciones propuestas en el proyecto original por presiones del PP. A nivel nacional, y gracias una vez más al bloqueo del partido de gobierno, ni la propuesta para impulsar una “Ley integral contra la LGTBIfobia y por el respeto a la diversidad sexo-genérica” ni la de una Ley integral de transexualidad llegaron a buen término.

En 2014, la crisis económica continuó sirviendo de excusa para cercenar derechos a la población LGBTQ, especialmente en lo que se refiere a atención socio-sanitaria. Así por ejemplo, en el mes de noviembre se oficializó la exclusión de las mujeres sin pareja varón en los servicios de reproducción asistida del Sistema Nacional de Salud. Por su parte, los recortes continuaron afectando a buena parte de la población diagnosticada con VIH y a las necesarias campañas de información y prevención.

A mediados de diciembre, el Ministerio del Interior presentó el primer protocolo de actuación policial para erradicar la discriminación y la violencia por delitos de odio. Es nuestro deseo que ésta sirva para luchar de forma más efectiva contra este tipo de actos que, de acuerdo a cifras del propio organismo –presentadas por primera vez este año-, se ceba con especial saña sobre las minorías sexuales: de un total de 1.172 incidentes registrados en 2013, 452 fueron por causa de la orientación o identidad sexual de la víctima. Todo parece indicar que 2014 cerrará con un incremento importante de estos ataques: durante todo el año nos han llegado noticias de agresiones, algunas de tal gravedad que han requerido de intervenciones quirúrgicas o han dejado, además de las psicológicas, secuelas físicas permanentes. Han ocurrido, incluso, en el propio barrio de Chueca, corazón de la vida LGBTQ de Madrid.


Estos ataques representan, para quienes día a día luchamos por un mayor respeto a la dignidad humana, la parte más macabra del balance. La que, en la España de 2014, no debería ya aparecer. Pero está allí, haciendo sonar las alarmas, no para atemorizarnos y hacernos renunciar a nuestros derechos (como seguramente es la intención de más de uno de los atacantes) sino para recordarnos, una vez más, que aún en tiempo de cosechar lo trabajado, la lucha continúa. Desde el Servicio de Información de COGAM seguiremos, en 2015, aportando nuestro granito de arena en esa descomunal batalla por un mundo más humano, más digno y respetuoso con la diversidad.

Por Moisés Martín

viernes, 31 de octubre de 2014

Y... Mis Alas se Rompieron.....

Y mis alas se rompieron...
Si...
Una vez tuve unas alas que se rompieron al cruzar mi vida.

Una vez, sentí que podía volar y me lancé desde lo más alto... Me lancé desde el lugar donde nace el amor... allá arriba... en lo más alto....
Me casé con la mujer que amaba y volé muy alto, entre nubes que envolvían el alma con aires de felicidad.
Mi princesa, era una mujer dulce y amable, de sonrisa tímida y paso firme... Mi princesa me enamoró, nos casamos y "comimos perdices" un tiempo...



 Siempre supe que su cuerpo pequeño encerraba un alma grande... grande y... masculina...
Nunca me lo ocultó...
Yo siento que soy un hombre... Lo se... - Me decía.
Yo escuchaba y entendía su sentir. Respetaba su dolor. Sufría con ella.
Me dolía el corazón al escuchar que vivía dentro de un género no sentido.

A veces su mirada me sorprendía...
Sentía como, otra mirada desconocida para mi, atisbaba desde dentro, desde el fondo de su ser... y me imploraba ayuda.
A veces como en un sueño extraño, mi princesa era durante un segundo alguien diferente.
Era solo un momento, me sorprendía si, pero lo olvidaba al instante... Su sonrisa cubría el desconcierto y yo lo olvidaba...

Tanto quería yo a mi princesa que no tuve dudas a la hora de apoyar su proceso de transexualidad.
Apoyé su cambio, su tratamiento con hormonas, la transformación de su cuerpo, las horas de espera en hospitales, sus cambios de humor, las dudas...
Me trague el miedo como un bocado amargo y abracé su decisión...
Apoyé su sentir... y luché por la libertad del hombre que era.
Caminé a su lado reivindicando su derecho.
Estuve en su camino... caminé a la par para que encontrase su "yo verdadero"

Poco a poco, aquella mirada del desconocido que atisbaba a veces a sus ojos, se fue haciendo mas presente.
El rostro de mi princesa se iba desdibujando y su alma con el.
El desconocido estaba cada vez más presente y se quedaba más tiempo.
Mi princesa se iba diluyendo en el recuerdo, la notaba transparente, pálida y lejana... y el desconocido acudía cada vez más fuerte, adueñándose de su espacio, de su cuerpo y de los sentimientos en los que habitaba ella.

Fue una conquista rápida, fácil y consentida.
La princesa era solo la guardiana del cuerpo y de la mente del caballero. Ahora que él había llegado, ella se iba, había cumplido su misión y se marchaba, para que el caballero pudiese tomar posesión de sus dominios con todo su derecho.
No se iba triste... Estaba feliz...
Todo encajaba para ella... y se dispuso a morir, a disiparse en el recuerdo para abrazar el género que tanto había anhelado.

Sentí como ella moría y yo con ella.
Poco a poco, sin dejarme apenas tomar su mano, ella se fue... desapareció en los sueños, se deshizo en el tiempo y se extinguió de la realidad, mientras se desmoronaba mi alma.
El cuerpo de mi princesa se abrió como el de una crisálida y dio paso a la gran mariposa.
Nació él...
Nació aquel desconocido que a veces se asomaba a su mirada y que siempre me sorprendía.
El desconocido al que yo olvidaba en un instante tras su sonrisa... Había llegado y.... mi corazón se rompió en pedacitos.
Mi princesa... la que nunca existió murió despacito para parir al hombre que siempre había sido.

Y me quedé inerte, con las alas y el alma rota.
Me quedé sola allá en lo alto... en el lugar donde nace el amor, en el espacio que deja ese amor cuando se va, pero con la aterradora sensación de que no había sido mas que un sueño y que yo solo estuve enamorada de una ilusión.
Mi princesa nunca existió...

Consumida por el dolor y la soledad me convertí en cenizas que volaron entre esas nubes que, un día habían envuelto mi inexistente amor por ella.


Otra ráfaga de aire, un tiempo después, arremolinó de nuevo mis cenizas... y como si del Ave Fenix se tratase, resurgí desde el dolor y he comenzado a volar de nuevo.

Vuelvo a estar aquí... en mi vida... Esta vez, con mi derecho.

Rebeca Inut

martes, 16 de septiembre de 2014

Bisexualidad: una visión personal

La bisexualidad entró en mi vida bastante tarde y ha sido un reconocimiento a mi propia historia personal. Cuando me descubrí bisexual, todo cuadró de repente y me sentí en paz. Es bastante habitual, por lo que he visto hablando con otr@s bisexuales y por mi propia experiencia, el haber sentido confusión al intentar por todos los medios adaptarte a la norma ya sea heterosexual u homosexual. Yo “he sido” hetero y homo en varias fases de mi vida y esto fue un gran problema para mí, de forma que en cierta manera introyecté muchas opiniones bifóbicas que nos rodean constantemente: esto es inmadurez, no eres una persona seria, estás descentrada etc…



Hace dos años, leyendo artículos sobre la orientación sexual, de repente comprendí que estaba intentando reducir al absurdo mi propia emocionalidad e instintividad. No tenía que escoger. Es más, hoy en día pienso que el hecho de tener que escoger una etiqueta de las que se vienen utilizando no es un “proceso natural” en sí mismo. Las etiquetas no son más que palabras que definen conceptos en una determinada escala social y antropológica, no son fenómenos de la naturaleza. Es más una consecuencia de nuestra necesidad de nominar los fenómenos naturales y clasificarlos dentro de categorías para poder controlarlos, aunque sea intelectualmente. Pero se debe ser consciente de que en este proceso se reduce y se  simplifica la realidad de la vida. Por ejemplo, las etiquetas hetero y homo son muy reduccionistas y dicen poco de las personas implicadas en una relación, porque sólo aplican al sexo biológico de quienes se emparejan. Es mucho más importante qué tipo de personas son, qué roles asumen dentro de la pareja, qué estilo personal desarrollan dentro de esa unión. Estamos poniendo el foco en el lado equivocado al fijarnos tanto en el sexo biológico de las parejas y menos en el fondo de las personas que las constituyen, la dinámica que las construye y el motor emocional que las mueve.

Hace ya más de 50 años que Kinsey propuso el continuum de la sexualidad humana y todavía andamos así, intentando explicar algo tan rico y complejo en código binario de ceros y unos. En mi opinión, el problema de base viene de que dicha simplificación se ha buscado ex profeso desde tiempos inmemoriales por diversas razones sociales y políticas. Por el contrario, pienso que la sexualidad humana debe compararse con otros fenómenos plenamente “humanos” como el lenguaje o la inteligencia conceptual. Sobre estas bases, he explicado un modelo de sexualidad humana en varios foros LGTB de las Universidades en Madrid. 


La historia de la descripción de la inteligencia humana se parece bastante a la de la sexualidad. No hace tanto, pongamos 30 años, en los colegios españoles se hacían “test de inteligencia” a los niños, que salían del invento con una etiqueta para toda la vida llamada cociente intelectual. En este caso, las categorías no son homo/hetero sino que el numerito se traducía socialmente en: tonto, medio tonto, normal, listo, superdotado. Ya solo leerlo, con nuestros ojos de siglo XXI, resulta horripilante. Por suerte, Coleman y otros han explicado que la inteligencia humana no puede reducirse a una categoría, definida por un número, que proviene de un test que se hace un día. La inteligencia humana es un fenómeno diverso (no hay una sola inteligencia), todas las personas disponemos de varios tipos de inteligencias a la vez y, además, dichos talentos se desarrollan con el tiempo. En el desarrollo de la inteligencia influye también, como es bien sabido, el entorno social y familiar, la historia del individuo con las oportunidades o desgracias que ha vivido, y finalmente su forma de relacionarse con el mundo y con otras personas. Muy parecido a lo que sucede con el mundo emocional y sexual. Lo contranatura sería suponer que los seres humanos, que se caracterizan por esta multiplicidad de talentos desarrollándose de forma diversa y plástica a lo largo de la vida, sean monocordes e inmutables en las emociones y la sexualidad. Pienso que esto implica una contradicción tan fundamental, que urge explicar que las personas somos mucho más que las categorías y las perogrulladas con las que muchas veces nos intentamos identificar.



En este sentido, la mal llamada bisexualidad (porque el nombre se basa en un modelo binario reduccionista), puede servir al mundo como la punta de lanza para explicar una visión del hombre y las relaciones afectivas completamente nueva, abierta y enriquecedora. En definitiva, más real.

Por Isabel Portero
BLOG Isabel Portero